¿CÓMO PUEDE UNA EMPRESA EXTRANJERA VENDER EN MÉXICO A TRAVÉS DE PLATAFORMAS DIGITALES?
El comercio electrónico permite que empresas extranjeras comercialicen productos en México mediante plataformas como Amazon y Mercado Libre. Sin embargo, antes de iniciar operaciones es indispensable definir la estructura legal y fiscal que utilizarán.
Entre las principales alternativas se encuentran vender directamente desde el extranjero, constituir una sociedad mexicana o establecer una sucursal. La elección dependerá del volumen de operaciones, la ubicación de los inventarios, la persona que realizará la importación, el uso de centros de distribución y el lugar desde el cual se administrará el negocio.
También es importante aclarar que vender productos mediante una plataforma digital no significa, por sí mismo, que la empresa quede sujeta al régimen fiscal de servicios digitales. Las obligaciones dependerán de la naturaleza de la operación y de la presencia que mantenga en México.
- VENTA DIRECTA DESDE EL EXTRANJERO
La empresa puede vender sus productos a clientes mexicanos sin constituir una sociedad ni abrir una sucursal en el país. Esta alternativa puede ser adecuada cuando se pretende explorar el mercado o realizar inicialmente un volumen limitado de operaciones.
Antes de comenzar, será necesario definir quién actuará como importador de las mercancías, quién cubrirá las contribuciones y gastos aduaneros, dónde se almacenarán los productos y quién será responsable de entregarlos al consumidor.
Si la empresa mantiene inventarios, utiliza instalaciones de manera permanente, contrata personal o cuenta con representantes que actúan habitualmente en su nombre, deberá analizarse si estas actividades originan un establecimiento permanente en México.
Cuando no exista un establecimiento permanente, la empresa conservará, en principio, su domicilio fiscal en el país donde sea residente. Sin embargo, si sus actividades generan una presencia fiscal en México, podría estar obligada a inscribirse en el Registro Federal de Contribuyentes y señalar un domicilio en territorio nacional.
- CONSTITUCIÓN DE UNA SOCIEDAD MEXICANA
Otra alternativa consiste en constituir una sociedad mexicana con socios o accionistas extranjeros. La nueva empresa tendrá personalidad jurídica propia y será distinta de la sociedad extranjera que participe en su capital.
La sociedad mexicana deberá cumplir, entre otras, con las siguientes obligaciones:
- Inscribirse en el Registro Federal de Contribuyentes.
- Llevar contabilidad.
- Expedir CFDI por sus ventas.
- Presentar declaraciones y pagar los impuestos correspondientes.
- Cumplir obligaciones laborales cuando tenga trabajadores.
- Atender las disposiciones aduaneras por la importación de mercancías.
- Presentar los avisos relacionados con la inversión extranjera, cuando sean aplicables.
Esta opción suele ofrecer mayor claridad cuando se pretende mantener inventarios, importar directamente, contratar personal y desarrollar una operación permanente en México.
Su domicilio fiscal deberá ser el local donde se encuentre la administración principal del negocio. Por ello, no basta con proporcionar una dirección para recibir correspondencia: el lugar debe guardar relación con la operación de la empresa y permitir que esta sea localizada por la autoridad
- OPERACIÓN MEDIANTE UNA SUCURSAL
Una empresa extranjera también puede establecer una sucursal en México. A diferencia de una sociedad mexicana, la sucursal no es una persona jurídica independiente, sino una extensión de la compañía extranjera.
Para operar habitualmente en el país deberá cumplir los requisitos corporativos, registrales y fiscales correspondientes. Desde el punto de vista fiscal, la sucursal generalmente constituye un establecimiento permanente, por lo que deberá pagar impuestos en México por los ingresos atribuibles a sus actividades, llevar contabilidad y presentar declaraciones.
En este caso, el domicilio fiscal será el establecimiento ubicado en México. Si existen varios, será el lugar donde se encuentre la administración principal de las operaciones en el país o el que se designe conforme a las disposiciones aplicables.
Aunque esta alternativa permite utilizar la identidad de la compañía extranjera, también implica que esta asuma directamente las obligaciones y riesgos de la operación mexicana.
LA IMPORTANCIA DEL DOMICILIO FISCAL
El domicilio fiscal no es solamente una dirección para recibir notificaciones. Es el lugar que identifica al contribuyente frente a las autoridades y debe corresponder con su estructura y operación real.
Cuando los productos se almacenen en bodegas de Amazon, Mercado Libre o de un operador logístico, la ubicación de las mercancías no necesariamente se convertirá en el domicilio fiscal de la empresa. La bodega se utiliza para almacenar y distribuir productos, mientras que el domicilio fiscal debe corresponder al lugar en el que se administra el negocio, según la estructura elegida.
De igual manera, una oficina virtual no puede considerarse automáticamente un domicilio fiscal válido. Será necesario verificar que la empresa tenga derecho a utilizar el inmueble, cuente con documentación para acreditarlo y pueda ser localizada efectivamente.
Registrar un domicilio ficticio, distinto al que legalmente corresponde o en el que la empresa no pueda ser localizada puede ocasionar dificultades para realizar trámites fiscales, obtener una opinión de cumplimiento positiva y emitir CFDI. Incluso puede dar lugar a la restricción temporal del certificado de sello digital.
¿CUÁL ALTERNATIVA RESULTA MÁS CONVENIENTE?
No existe una estructura adecuada para todas las empresas. La decisión deberá considerar:
- El volumen y permanencia de las ventas.
- La ubicación de los inventarios.
- La persona que realizará la importación.
- El uso de bodegas o centros logísticos.
- La contratación de personal o representantes.
- El lugar desde el cual se administrarán las operaciones.
- Los costos y responsabilidades de cada alternativa.
La venta directa desde el extranjero puede funcionar durante una etapa inicial, siempre que se definan correctamente las responsabilidades aduaneras y no se genere una presencia fiscal en México.
Cuando se busca mantener inventarios, importar directamente y desarrollar una operación permanente, la constitución de una sociedad mexicana puede ofrecer mayor claridad jurídica y operativa. La sucursal, por su parte, permite operar bajo la identidad de la empresa extranjera, pero esta asume directamente las obligaciones y riesgos correspondientes.
Las plataformas digitales facilitan el acceso al mercado mexicano, pero no sustituyen el análisis legal, fiscal y aduanero necesario para operar en el país.
Antes de iniciar las ventas, la empresa extranjera deberá elegir su forma de operación, determinar quién importará las mercancías y definir un domicilio fiscal congruente con sus actividades.
Una planeación adecuada permitirá cumplir oportunamente las obligaciones aplicables, reducir contingencias y acompañar el crecimiento del negocio en México.
En COEF Contadores podemos apoyar a las empresas extranjeras en el análisis de la estructura fiscal y contable más adecuada para iniciar y desarrollar sus operaciones en México.