Durante los ejercicios 2025 y 2026 se ha observado un fortalecimiento significativo de las facultades de inspección y vigilancia ejercidas por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), particularmente en sectores considerados de riesgo operativo o alta exposición laboral, tales como construcción, transporte, manufactura, hidrocarburos y en general a los servicios especializados. Este fenómeno responde a una política pública orientada al fortalecimiento de la formalidad laboral, prevención de riesgos de trabajo y supervisión del cumplimiento normativo en los centros de trabajo.
El endurecimiento de los mecanismos de fiscalización laboral encuentra antecedentes relevantes en diversas reformas implementadas en los últimos años, entre las que destacan la reforma en materia de subcontratación especializada de 2021, la consolidación del Registro de Prestadoras de Servicios Especializados u Obras Especializadas (REPSE), la entrada en vigor de nuevas obligaciones derivadas de la NOM-035-STPS-2018 y el fortalecimiento progresivo de las facultades de inspección previstas en el Reglamento General de Inspección del Trabajo y Aplicación de Sanciones.